⛳
Las bolsas son el problema real: dieciséis jugadores son dieciséis bolsas, y eso pide bodega, no maletero.

Un autocar de 27 plazas traga 16 bolsas de palos más el equipaje de una noche en la bodega inferior; una furgoneta no, diga lo que diga el número de asientos.
Nadie tiene que quedarse sin beber. El hoyo diecinueve es el sentido del día para media expedición, y el conductor no juega la ronda.
Las horas de salida no perdonan. Empezar a las 06:40 significa salir de Tokio a las 04:00, una hora sin trenes y sin taxis para dieciséis personas.
Casi todos los campos tienen zona de autocares en la puerta de la casa club. Las bolsas pasan de la bodega al bag drop, que es la parte en la que nadie piensa hasta que le toca cargarlas.
💡 Desde nuestra mesa de operaciones
Díganos el número de bolsas de palos, no solo el de jugadores. Unos grupos comparten, otros llevan dos juegos, y esa diferencia decide entre 27 y 45 plazas.
Otros motivos para fletar con nosotros
Tres preguntas que hace todo jefe de grupo, respondidas con franqueza antes de que pague nada.
En Japón, todo vehículo que transporta pasajeros de pago debe llevar matrícula verde (緑ナンバー). La matrícula blanca indica que no tiene licencia para cobrar por transportar personas.
No es papeleo formal. Si un vehículo con matrícula blanca sufre un accidente llevando a su grupo, el seguro de viajeros que respalda a un operador con licencia sencillamente no existe.
Cada operador en OlaChill entrega su matrícula verde y su número de licencia de transporte discrecional de viajeros (一般貸切旅客自動車運送事業) antes de poder presupuestar. Sin licencia, no hay trabajo.
En Japón la tarifa de autocar se compone de dos contadores que corren a la vez: tiempo y kilómetros. Dos operadores pueden diferir en el mismo trayecto porque sus cocheras están a distinta distancia de su punto de recogida.
El reloj no empieza cuando usted sube. Empieza cuando el autocar sale de su cochera y para cuando regresa. Una excursión que usted calcula en ocho horas suele facturarse como nueve.
El tamaño del vehículo y la temporada también mueven la cifra. La misma ruta en la semana de los cerezos o en el pico de hojas de noviembre cuesta más que ese mismo martes de febrero: en Japón no hay autocares infinitos.
Incluido: el vehículo, el conductor, el combustible y el seguro de viajeros del operador. No se pagan aparte.
Se facturan aparte: peajes de autopista y aparcamiento. Dependen de las carreteras que se usen ese día, así que ningún operador honesto los fija de antemano.
En trayectos que pasan de medianoche o duran varios días se añaden las comidas y el alojamiento del conductor, y la ley puede exigir un segundo conductor. Se lo decimos al presupuestar, no en la factura.