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El servicio más habitual de todos, y aquel en el que las horas legales del conductor deciden hasta dónde se puede llegar de verdad.

La jornada de un solo conductor está limitada por ley, y el reloj arranca antes de la recogida y termina tras la vuelta a la cochera, no en su primera y última parada.
Eso sitúa el radio honesto de una excursión de un día en unos 300 km desde Tokio u Osaka. Más allá, la respuesta es salir antes, poner un segundo conductor o dormir fuera.
Dos o tres paradas hacen un buen día. Cinco es un día mirando el interior de un autocar, y los grupos siempre se arrepienten de la quinta.
La comida es la hora flexible. Moverla media hora en un sentido u otro suele ser lo que convierte un día apretado en un día cómodo.
💡 Desde nuestra mesa de operaciones
Envíenos las paradas en el orden que quiera y déjenos reordenarlas si la carretera opina distinto. La mitad de las excursiones que presupuestamos ganan veinte minutos solo con intercambiar la segunda y la tercera parada.
Otros motivos para fletar con nosotros
Tres preguntas que hace todo jefe de grupo, respondidas con franqueza antes de que pague nada.
En Japón, todo vehículo que transporta pasajeros de pago debe llevar matrícula verde (緑ナンバー). La matrícula blanca indica que no tiene licencia para cobrar por transportar personas.
No es papeleo formal. Si un vehículo con matrícula blanca sufre un accidente llevando a su grupo, el seguro de viajeros que respalda a un operador con licencia sencillamente no existe.
Cada operador en OlaChill entrega su matrícula verde y su número de licencia de transporte discrecional de viajeros (一般貸切旅客自動車運送事業) antes de poder presupuestar. Sin licencia, no hay trabajo.
En Japón la tarifa de autocar se compone de dos contadores que corren a la vez: tiempo y kilómetros. Dos operadores pueden diferir en el mismo trayecto porque sus cocheras están a distinta distancia de su punto de recogida.
El reloj no empieza cuando usted sube. Empieza cuando el autocar sale de su cochera y para cuando regresa. Una excursión que usted calcula en ocho horas suele facturarse como nueve.
El tamaño del vehículo y la temporada también mueven la cifra. La misma ruta en la semana de los cerezos o en el pico de hojas de noviembre cuesta más que ese mismo martes de febrero: en Japón no hay autocares infinitos.
Incluido: el vehículo, el conductor, el combustible y el seguro de viajeros del operador. No se pagan aparte.
Se facturan aparte: peajes de autopista y aparcamiento. Dependen de las carreteras que se usen ese día, así que ningún operador honesto los fija de antemano.
En trayectos que pasan de medianoche o duran varios días se añaden las comidas y el alojamiento del conductor, y la ley puede exigir un segundo conductor. Se lo decimos al presupuestar, no en la factura.