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Un día de rodaje es un día de espera. El autocar es el camerino, el vestuario y el sitio donde el equipo come entre montajes.

La hora de convocatoria suele ser antes del amanecer y el final llega cuando llega. Esa forma exige planificar desde el principio las horas del conductor, a menudo con dos conductores.
Las cajas de equipo son pesadas e incómodas y pasan el día entero en la bodega. Envíe el número de cajas con medidas: deciden el vehículo más que el tamaño del equipo.
Dejar el motor al ralentí para calentar o enfriar durante una espera larga es una cuestión de combustible y de ruido, y las localizaciones suelen tener normas sobre ambas. Plantéelo al reservar.
Aparcar cerca de la localización es una negociación aparte y rara vez se consigue en la puerta. Preferimos localizar la plaza legal por adelantado a descubrir la restricción a las 05:00.
💡 Desde nuestra mesa de operaciones
Facilítenos el plan con sus márgenes incluidos, no la versión optimista que vio el cliente. Planificamos contra el día real, y saberlo pronto es lo que evita que el final de jornada acabe en una discusión por horas extra.
Otros motivos para fletar con nosotros
Tres preguntas que hace todo jefe de grupo, respondidas con franqueza antes de que pague nada.
En Japón, todo vehículo que transporta pasajeros de pago debe llevar matrícula verde (緑ナンバー). La matrícula blanca indica que no tiene licencia para cobrar por transportar personas.
No es papeleo formal. Si un vehículo con matrícula blanca sufre un accidente llevando a su grupo, el seguro de viajeros que respalda a un operador con licencia sencillamente no existe.
Cada operador en OlaChill entrega su matrícula verde y su número de licencia de transporte discrecional de viajeros (一般貸切旅客自動車運送事業) antes de poder presupuestar. Sin licencia, no hay trabajo.
En Japón la tarifa de autocar se compone de dos contadores que corren a la vez: tiempo y kilómetros. Dos operadores pueden diferir en el mismo trayecto porque sus cocheras están a distinta distancia de su punto de recogida.
El reloj no empieza cuando usted sube. Empieza cuando el autocar sale de su cochera y para cuando regresa. Una excursión que usted calcula en ocho horas suele facturarse como nueve.
El tamaño del vehículo y la temporada también mueven la cifra. La misma ruta en la semana de los cerezos o en el pico de hojas de noviembre cuesta más que ese mismo martes de febrero: en Japón no hay autocares infinitos.
Incluido: el vehículo, el conductor, el combustible y el seguro de viajeros del operador. No se pagan aparte.
Se facturan aparte: peajes de autopista y aparcamiento. Dependen de las carreteras que se usen ese día, así que ningún operador honesto los fija de antemano.
En trayectos que pasan de medianoche o duran varios días se añaden las comidas y el alojamiento del conductor, y la ley puede exigir un segundo conductor. Se lo decimos al presupuestar, no en la factura.