
Reglas esenciales para ponerse un kimono: solapas cruzadas, obi, geta y cómo caminar correctamente
Las reglas más importantes para ponerse un kimono: la solapa izquierda va sobre la derecha, cómo atar el obi, cómo llevar geta con calcetines tabi, la postura correcta para caminar, estar de pie y sentarse, y los errores comunes que debes evitar.
8 ago 2026·✍️ olablog·⏱ 7 min de lectura
Las reglas más importantes para ponerse un kimono: la solapa izquierda va sobre la derecha, cómo atar el obi, cómo llevar geta con calcetines tabi, la postura correcta para caminar, estar de pie y sentarse, y los errores comunes que debes evitar.
Ponerse un kimono no es tan difícil como mucha gente piensa —sobre todo cuando cuentas con la ayuda del personal de una tienda de alquiler—, pero hay algunas reglas que cualquiera que vaya a llevar esta prenda debería conocer. Algunas son cuestiones de etiqueta cultural (equivocarse puede incluso tener un significado de mal augurio), mientras que otras simplemente ayudan a estar cómodo y a mantener el kimono en perfecto estado durante todo el día. En este artículo resumimos los puntos más importantes: desde la dirección de las solapas delanteras y el obi hasta las geta, además de cómo caminar, estar de pie y sentarse de forma cómoda y correcta, junto con una lista de errores comunes que los viajeros deberían evitar.
Regla número uno: la solapa delantera izquierda siempre va sobre la derecha
Esta es la regla más importante y nunca debes equivocarte. Al llevar un kimono o yukata, la solapa delantera izquierda debe quedar por fuera, superpuesta a la derecha —vista de frente, las líneas del cuello forman una "y" minúscula—. Una forma sencilla de recordarlo es pensar que la mano derecha debe poder deslizarse naturalmente por la parte delantera de la prenda, como cuando metes la mano en el bolsillo de un abrigo.
¿Por qué esta regla es tan estricta? En la cultura japonesa, la forma inversa de cruzar las solapas solo se utiliza para vestir a los fallecidos antes de enterrarlos, por lo que llevarlo al revés se considera de mala suerte. La regla se aplica tanto a hombres como a mujeres, y tanto al kimono como al yukata en un ryokan. Siempre que ajustes tu atuendo durante el día, comprueba primero este detalle.
Obi: el alma del kimono
El obi es una faja de tela que se enrolla alrededor de la cintura. Mantiene el kimono en su sitio y también constituye su principal elemento estético. Estas son algunas cosas que conviene saber:
- El nudo va en la espalda. En un kimono convencional, el obi siempre se ata y se adorna en la parte posterior. En las tiendas de alquiler ya encontrarás estilos anudados, como el lazo taiko o el lazo mariposa; déjalo en su sitio en lugar de intentar ajustarlo.
- No te apoyes demasiado hacia atrás. El nudo de la espalda puede aplastarse si te sientas completamente contra el respaldo de una silla. Al viajar en tren o sentarte en una cafetería, siéntate un poco hacia delante, en el borde del asiento, con la espalda recta; esta postura también te hará lucir más elegante con un kimono.
- Es normal que el obi quede ajustado. Un ajuste ceñido alrededor de la cintura evita que el kimono se desplace. Si llega a estar tan apretado que te cuesta respirar o sientes molestias abdominales después de comer, vuelve a la tienda y pídeles que lo aflojen un poco en lugar de deshacerlo tú mismo; hacer ajustes por tu cuenta puede hacer que todo el atuendo pierda su forma.
- Puedes guardar objetos pequeños en el obi. Antiguamente, los japoneses guardaban abanicos en el obi; hoy puedes hacer lo mismo con un abanico de papel para las fotos, pero no metas ahí el teléfono ni la cartera, ya que pueden caerse fácilmente.
Geta, zori y calcetines tabi: todo sobre tus pies
Los kimonos se llevan con sandalias zori o geta de madera, junto con calcetines tabi: calcetines blancos con una sección separada para el dedo gordo. Los yukata de verano suelen llevarse con geta y los pies descalzos, mientras que los kimonos casi siempre se combinan con tabi. Aquí tienes algunos consejos para que tus pies "sobrevivan" todo el día:
- Ponte los calcetines tabi antes que el kimono. Agacharse para ponerse los calcetines resulta muy difícil después de vestirse, por eso en las tiendas siempre te recuerdan que debes ponértelos primero.
- La tira de la sandalia queda entre el dedo gordo y el segundo dedo. Al principio puede resultar extraño; que el talón sobresalga ligeramente del borde de la sandalia es la forma correcta de caminar, no una señal de que la sandalia sea demasiado pequeña.
- Da pasos cortos y apoya todo el pie. Las geta de madera no tienen el mismo agarre que unas zapatillas deportivas, así que avanza despacio y con pasos cortos por pendientes de piedra o escaleras. Si sabes que vas a caminar mucho, pide en la tienda un par con suela baja o unas zori más cómodas.
- Prevén las ampollas. Ponerte una tirita entre el dedo gordo y el segundo dedo antes de salir es un pequeño truco que puede librarte de un largo día de molestias.
Cómo caminar, estar de pie y sentarse con comodidad y elegancia
El kimono tiene solapas delanteras estrechas, por lo que los movimientos más amplios requieren un pequeño ajuste:
- Caminar: da pasos cortos, apunta los dedos de los pies hacia delante o ligeramente hacia dentro y deja que los brazos se balanceen suavemente. Caminar deprisa con zancadas largas puede hacer que las solapas delanteras se deshagan y que el bajo quede desaliñado.
- Estar de pie: mantén la espalda recta y los pies juntos. Para las fotos, colocar un pie ligeramente por detrás del otro para crear una pose diagonal resulta más elegante.
- Sentarse en una silla: alisa suavemente las solapas delanteras hacia abajo antes de sentarte y ocupa dos tercios del asiento para no presionar el nudo del obi.
- Sentarse al estilo japonés (seiza) o en escalones: mantén las rodillas juntas, desciende en línea recta y gira ligeramente hacia un lado. Evita acuclillarte o separar las piernas, ya que las solapas delanteras se abrirán de inmediato.
- Recoger algo / subir y bajar escaleras: sujeta ligeramente la solapa delantera o levanta el bajo unos centímetros con una mano mientras utilizas la otra como apoyo; flexiona las rodillas en lugar de doblarte profundamente por la cintura.
- Estirarte hacia arriba: al alcanzar algo o saludar para una foto, utiliza la otra mano para sujetar suavemente el borde de la manga y no dejar demasiado brazo al descubierto; este gesto también es un rasgo clásico de la elegancia del kimono.
Errores comunes que debes evitar
- Cruzar las solapas delanteras en la dirección equivocada al ajustar tu atuendo durante el día: es el error más grave. Comprueba siempre que el cuello forme una "y" minúscula.
- Subir el cuello para cubrir la nuca. En los kimonos femeninos, el cuello trasero se separa intencionadamente de la nuca para dejar al descubierto una pequeña zona de piel (llamada emon-nuki); no lo vuelvas a subir pensando que la prenda se ha descolocado.
- Comer y beber sin cuidado. Las salsas, el helado y la salsa del takoyaki son los "enemigos" de la ropa de alquiler; muchas tiendas cobran una tarifa de limpieza si el kimono queda muy manchado. Al comer, cubre las solapas delanteras con una servilleta de papel y acerca los cuencos y platos a la boca siguiendo el estilo japonés adecuado.
- Meter demasiadas cosas en el pecho y las mangas. En la zona del pecho solo deberían llevarse objetos finos y ligeros, como pañuelos de papel; los objetos pesados tirarán del kimono hacia abajo y deformarán su silueta.
- Quitarte una capa interior porque tienes calor. Las capas están unidas entre sí, y quitar una por tu cuenta suele dejar todo el atuendo flojo. Si tienes demasiado calor, utiliza un abanico y descansa en un lugar con sombra.
- Ir con prisa. Es peligroso con unas geta de madera y también puede arruinar los pliegues cuidadosamente colocados del kimono; calcula más tiempo de viaje de lo habitual.
Conclusión: las reglas te ayudan a disfrutar más plenamente de la experiencia
Las reglas anteriores pueden parecer muchas, pero todas se reducen a una sola idea: respeta la prenda y deja que te "enseñe" a moverte despacio y con elegancia al estilo japonés. Cuando entiendas que la solapa izquierda va sobre la derecha, sepas cómo manejar el obi, te acostumbres a las geta y aprendas algunas poses básicas, descubrirás que pasar un día con kimono resulta mucho más fácil y memorable. Cuando estés listo para probarlo, puedes reservar una cita y elegir tu atuendo con antelación a través del servicio de alquiler de kimonos de OlaChill en Japón, o explorar más guías sobre la cultura japonesa en el blog de OlaChill.
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