
Morioka a bocados: descubre sus tres grandes platos de fideos
Wanko soba, jajamen y reimen: una ruta gastronómica por Morioka, sus calles históricas y los rincones imprescindibles de Iwate.
25 ago 2026·✍️ olablog·⏱ 8 min de lectura
Wanko soba, jajamen y reimen: una ruta gastronómica por Morioka, sus calles históricas y los rincones imprescindibles de Iwate.
Morioka y sus tres grandes fideos
En Japón hay ciudades que se recuerdan por un templo, un paisaje o una especialidad. Morioka, capital de la prefectura de Iwate, reúne las tres cosas, pero su carta de presentación más divertida —y deliciosa— son sus tres grandes fideos: wanko soba, jajamen y reimen.
Cada plato cuenta una historia distinta. El wanko soba convierte la comida en un pequeño reto de velocidad; el jajamen es reconfortante, intenso y muy local; y el reimen aporta una dosis refrescante de tradición coreana adaptada al gusto japonés. Probar los tres es una de las mejores formas de entender la personalidad de Morioka.
La ciudad se encuentra en el norte de Honshu, rodeada de montañas y con un ambiente relajado que invita a caminar. Su estación es, además, una parada muy práctica en cualquier ruta por Tohoku.
Cómo llegar a Morioka
Desde Tokio, la opción más cómoda es el Tohoku Shinkansen, que conecta directamente la capital con la estación de Morioka. El trayecto dura aproximadamente dos horas y media, según el servicio elegido. También puedes llegar desde Sendai en el mismo tren, normalmente en alrededor de una hora y media.
La estación de Morioka está bien situada para comenzar la visita. Desde allí puedes ir andando hacia el centro, utilizar autobuses urbanos o enlazar con otras rutas de la prefectura. Si viajas desde el norte de Tohoku, el Tohoku Shinkansen y el Akita Shinkansen son las principales referencias ferroviarias.
Para una primera visita, reserva un día completo. Así tendrás tiempo para probar los tres platos, recorrer el antiguo centro y visitar alguno de los museos o edificios históricos. Con una noche en Morioka podrás disfrutar de la ciudad sin prisas y dejar margen para una excursión cercana.
Los tres platos imprescindibles
| Plato | Qué encontrarás | Cómo se suele disfrutar |
|---|---|---|
| Wanko soba | Pequeños cuencos de soba de trigo sarraceno servidos uno tras otro | Como una experiencia gastronómica participativa, contando cuántos cuencos consigues |
| Jajamen | Fideos planos con salsa de carne, miso y condimentos | Se mezclan bien y, al final, se añade huevo para preparar el chitantan |
| Reimen | Fideos fríos, firmes y elásticos, en caldo limpio y sabroso | Se acompañan con kimchi, fruta y otros ingredientes frescos |
Wanko soba: el plato convertido en juego
El wanko soba se sirve en cuencos diminutos. Un camarero va añadiendo una nueva ración cada vez que terminas la anterior, mientras te anima a continuar con un alegre ritmo de servicio. La experiencia no consiste únicamente en comer mucho: también forma parte de la tradición observar cómo se desarrolla el ritual y decidir cuándo colocar la tapa sobre el cuenco.
Las raciones son pequeñas, así que puedes probar distintos acompañamientos, como cebolleta, wasabi, rábano daikon o pollo. Algunas casas especializadas registran el número de cuencos consumidos, aunque no es necesario convertirlo en una competición. Lo importante es disfrutar del ambiente.
En el centro de Morioka encontrarás restaurantes tradicionales conocidos por ofrecer wanko soba, entre ellos establecimientos asociados históricamente con esta costumbre, como Azumaya. Es recomendable comprobar previamente el sistema de turnos, la disponibilidad y los horarios oficiales, ya que pueden cambiar.
Jajamen: mezcla, añade y termina con chitantan
El jajamen nació en Morioka a partir de una inspiración llegada de China, pero con el tiempo se convirtió en una especialidad completamente local. Se sirve con fideos planos cubiertos por una salsa espesa de carne y miso, normalmente acompañada de pepino, cebolleta, jengibre y otros condimentos.
Aquí no hay que esperar a que el plato llegue perfectamente mezclado: parte de la gracia está en combinarlo todo al gusto. Puedes añadir vinagre, ajo, aceite picante o jengibre para ajustar el equilibrio entre intensidad, sal y frescor.
Cuando quedan pocos fideos, llega el momento de pedir un huevo crudo. Se incorpora al cuenco junto con un poco del fondo y se transforma en chitantan, una sopa caliente y reconfortante. Es casi como disfrutar de dos platos en uno.
Pairon es uno de los nombres más ligados a la historia del jajamen en Morioka. Si te interesa probarlo allí o en otro local especializado, revisa la información oficial antes de ir, porque los horarios y las condiciones de servicio pueden variar.
Reimen: frío, elástico y refrescante
El reimen de Morioka tiene raíces coreanas y se reconoce por sus fideos especialmente firmes y elásticos. Se sirven fríos en un caldo claro, normalmente con una combinación de carne, kimchi y fruta. El resultado puede sorprender al principio: es sabroso, picante, refrescante y ligeramente dulce a la vez.
La fruta no es un adorno anecdótico. Una porción de sandía o pera ayuda a equilibrar el picante y aporta frescor, sobre todo durante los meses cálidos. La textura de los fideos también es parte esencial del plato; son más resistentes que los de muchas sopas japonesas, por lo que conviene comerlos con calma.
El reimen se disfruta durante todo el año, aunque resulta especialmente apetecible en verano. Restaurantes de barbacoa coreana y casas especializadas del centro suelen ofrecerlo. Shokudoen es uno de los establecimientos más conocidos para probar esta versión de Morioka; confirma siempre los detalles prácticos en la fuente oficial del local.
Qué ver alrededor del centro
La ruta gastronómica se combina fácilmente con un paseo por la parte histórica de la ciudad. El antiguo castillo de Morioka, del que permanecen las murallas de piedra, ocupa el centro de un parque agradable para caminar. En primavera, los cerezos convierten la zona en uno de los lugares más bonitos de la ciudad; en otoño, el follaje añade otra capa de color.
Cerca se encuentra Sakurayama Shrine, un santuario pequeño pero muy querido, rodeado de restaurantes y calles con ambiente local. Es una buena parada antes o después de comer, especialmente si quieres tomar algo sin alejarte del centro.
También merece la pena acercarse al Bank of Iwate Red Brick Building, un elegante edificio de ladrillo rojo relacionado con la historia moderna de Morioka. Sus fachadas y calles cercanas ofrecen una imagen diferente de la ciudad, con arquitectura occidental de finales del siglo XIX y principios del XX.
Si te apetece conocer mejor la cultura local, el Morioka History and Culture Museum ayuda a poner contexto a la historia de la ciudad y de la prefectura. Para completar el paseo, sigue el curso del río Kitakami y observa cómo Morioka combina barrios tranquilos, montañas en el horizonte y una vida urbana sin agobios.
Cuándo ir
Morioka tiene atractivos durante todo el año, pero cada estación cambia el carácter de la visita:
- Primavera: los cerezos del parque del castillo suelen florecer en torno a finales de abril y principios de mayo, dependiendo de la temporada.
- Verano: es el momento ideal para disfrutar del reimen frío y de los paseos junto al río.
- Otoño: el follaje de los parques y las montañas cercanas ofrece paisajes espectaculares, normalmente entre octubre y principios de noviembre.
- Invierno: la nieve da a la ciudad un ambiente especial y los platos calientes, especialmente el jajamen y su chitantan final, resultan aún más reconfortantes.
Las fechas exactas de floración y follaje cambian cada año. Consulta la información turística local antes de fijar tu itinerario.
Una ruta sencilla para un día
Empieza en la estación de Morioka y camina hacia el centro para tomar un desayuno tardío o almorzar wanko soba. Después, dirígete al parque del castillo y a Sakurayama Shrine. A media tarde, visita el edificio de ladrillo rojo y continúa junto al río Kitakami.
Para cenar, elige entre jajamen y reimen según la estación y tus ganas de probar algo contundente o refrescante. Si solo tienes tiempo para dos platos, combina wanko soba con reimen: ofrecen el contraste más marcado entre tradición, textura y temperatura.
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Preguntas frecuentes
¿Se pueden probar los tres platos en un solo día?
Sí. Los tres están disponibles en el centro de Morioka y no requieren desplazamientos largos. Lo más práctico es tomar el wanko soba al mediodía y dejar el jajamen o el reimen para la tarde-noche, compartiendo raciones si viajas acompañado.
¿Cuál de los tres fideos es más fácil para empezar?
El reimen suele resultar más familiar si te gustan las sopas frías y los sabores frescos. El jajamen es una buena elección para quienes disfrutan de platos intensos y personalizables. El wanko soba destaca sobre todo por la experiencia.
¿El jajamen pica mucho?
Depende del restaurante y de la cantidad de condimentos que añadas. La salsa tiene un sabor profundo por el miso y la carne, pero puedes ajustar el picante con aceite, ajo o vinagre.
¿Cuánto tiempo hace falta para visitar Morioka?
Un día completo permite conocer el centro y probar sus tres especialidades. Si quieres visitar museos, pasear con calma o usar Morioka como base para explorar Iwate, es preferible pasar una o dos noches.
¿Hay que reservar para comer wanko soba?
No siempre, pero puede haber esperas, especialmente en temporadas de viaje y fines de semana. Comprueba el sistema de reservas y los horarios directamente con el restaurante antes de desplazarte.
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